Argentina consigue un logro destacado en su cadena porcícola. Durante los primeros cuatro meses del año, la faena de cerdos registró un crecimiento del 11 por ciento interanual, el mejor resultado que registra la actividad en los últimos cinco años y evidencia de un sector en clara expansión.
Los números permiten dimensionar el alcance del crecimiento. En ese período se procesaron 2,97 millones de cabezas de cerdo, mientras que el volumen de producción medido en toneladas aumentó un 13,6 por ciento respecto al cuatrimestre previo del año anterior. Estos indicadores muestran una aceleración productiva notable.
El incremento responde a condiciones más favorables en la cadena. Una oferta expandida de ganado porcino se encuentra con plantas de faena que han mejorado su capacidad operativa. Las inversiones recientes en infraestructura y equipamiento permiten procesar mayores volúmenes manteniendo estándares de calidad.
La porcicultura nacional vuelve a ocupar un lugar destacado dentro de la ganadería argentina. El sector había permanecido en una fase de crecimiento más moderado en años recientes, por lo que este repunte representa un cambio de tendencia significativo. El desempeño beneficia a todos los actores de la cadena productiva.
Pese al optimismo que generan estos resultados, persisten interrogantes sobre la permanencia del crecimiento. Para que la expansión se mantenga en los próximos períodos, será necesario resolver una serie de cuestiones que atañen a diferentes fases de la cadena porcícola. El sector debe contar con las condiciones adecuadas para consolidar estos avances.
Imagen: Juliana e Mariana Amorim / Unsplash – Con informacion de Clarín Rural





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