Los valores argentinos que cotizan en Nueva York cerraron una sesión en territorio negativo, con retrocesos generalizados de hasta el 3,5%. El desempeño débil fue encabezado por las empresas del sector energético, que acumularon las pérdidas más profundas dentro de este escenario de bajas.
Este movimiento se diferencia del comportamiento de los principales índices estadounidenses, que registraron avances durante la misma jornada. La divergencia subraya una dinámica particular en los ADRs, donde factores específicos presionan sus cotizaciones de manera independiente al desempeño del mercado general.
El indicador de riesgo país se ubicó nuevamente en los 410 puntos, nivel que refleja la evaluación continua de la calidad crediticia argentina según la óptica de inversores internacionales.
Dos cuestiones centralizan las expectativas del mercado de cara a los próximos sesiones. Por un lado, está la llegada de información respecto de balances trimestrales de empresas que aún no han reportado sus resultados, datos que servirán para que el mercado ajuste sus perspectivas sobre la marcha de los negocios corporativos.
Por el otro, existe seguimiento a la posibilidad de que se concrete un acuerdo relacionado con el Estrecho de Ormuz, materia que, aunque de carácter geopolítico, tiene repercusiones en los mercados financieros internacionales en su totalidad, incluyendo el comportamiento de activos argentinos.
La confluencia de estas variables genera un contexto de incertidumbre que explica la volatilidad que atraviesan actualmente los ADRs en Wall Street.
Imagen: energepic.com / Pexels – Con informacion de Ámbito






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