El piloto neozelandés fue señalado por la federación mexicana tras un incidente que puso en riesgo a dos comisarios de pista. El caso será analizado por la FIA.
Liam Lawson quedó en el centro de la polémica luego del Gran Premio de México. El piloto de Racing Bulls fue acusado de desobedecer las señales de doble bandera amarilla y circular a gran velocidad cuando dos auxiliares se encontraban en pista.
El episodio ocurrió tras un toque con el Ferrari de Carlos Sainz en la primera vuelta. Mientras los comisarios retiraban restos del choque, el auto del neozelandés ingresó a la curva 1 sin modificar su trazada, según detalló el comunicado oficial de OMDAI Sport México.
Las imágenes captadas por la cámara a bordo muestran que el piloto mantuvo el ángulo del volante pese a la presencia visible de los trabajadores. El hecho desató preocupación en el paddock por el riesgo que implicó para la integridad del personal.
La FIA abrió una investigación y podría emitir una resolución en los próximos días. El caso volvió a poner en foco los protocolos de intervención durante carreras bajo condiciones de bandera amarilla.






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