Un vecino descubrió el cadáver en llamas en un terreno baldío de Guaymallén. La Fiscalía confirmó que la víctima fue asesinada a puñaladas antes de ser incinerada.
El lunes por la tarde, un vecino de Guaymallén, Mendoza, alertó a las autoridades tras descubrir un cuerpo calcinado en un terreno baldío cercano al cruce de las calles Manuel A. Sáez y Victoria. El cadáver, aún humeante, se encontraba en posición de cúbito dorsal y sostenía en una de sus manos un recipiente, lo que inicialmente llevó a considerar la posibilidad de un suicidio.
Sin embargo, tras la intervención de la Policía Científica, se detectaron heridas compatibles con arma blanca en la víctima, lo que descartó la hipótesis del suicidio. La fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, asumió la investigación y ordenó pericias en la escena del crimen, así como la recolección de posibles pruebas.
El cadáver fue trasladado al Cuerpo Médico Forense para su identificación y para determinar la cantidad y ubicación de las heridas. Debido al avanzado estado de carbonización, los métodos biométricos no arrojaron resultados, por lo que se aguarda el avance de estudios genéticos y de ablandamiento de tejidos.
Una de las hipótesis que cobra fuerza entre los investigadores es que el crimen no ocurrió en el lugar del hallazgo, sino que el cadáver fue trasladado posteriormente al descampado. Además, se sospecha que el cuerpo fue rociado con un líquido inflamable y envuelto en material plástico o textil para eliminar rastros que condujeran a los responsables.






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